Partido Humanista

Partido Humanista

Vistas de página en total

Entradas populares

sábado, 21 de febrero de 2015

POLITICA HUMANISTA PARA LAS MUJERES

Decía Jean Cousteau: "Hay tres cosas que jamás he podido comprender: el flujo y reflujo de las mareas, el mecanismo social y la lógica femenina." Un mundo masculino, describe a las mujeres, como una cuestión maravillosa y misteriosa; se ha escrito de ella, los mejores poemas, las mejores prosas, las mejores canciones; servido de fuente de inspiración para la generación artística; el mundo pues, ha colocado a la mujer en distintos lugares, desde ser un ideal de la belleza del amor, un objeto de deseo, o una simple mercancía.
Olympe de Gouges, quien viviera la revolución francesa, escribió en su época diversos discursos y panfletos en defensa de los derechos fundamentales de las mujeres, la más famosa de ellas, la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana. En dicho documento dice: “Las madres, hijas, hermanas, representantes de la nación, piden que se constituya una asamblea nacional. Por considerar que la ignorancia, el olvido o el desprecio de lo derechos de la mujer son las únicas causas de los males públicos y de la corrupción …”; afirma también, que “la mujer nace libre y permanece igual al hombre en derechos”; así como una serie de principios entre los que se encuentra, la igualdad de la ley, el deber de participar en la distribución de los puestos, empleos, cargos, dignidades y otras actividades.  Declara del mismo modo: ”Toda ciudadana puede, decir libremente, soy madre de un hijo que os pertenece sin que un prejuicio bárbaro la fuerce a disimular la verdad”.
El Partido Humanista tampoco olvida quien fue Susan B. Anthony, quien viviera la guerra civil de los Estados Unidos de América, condenando la violencia contra la población afroamericana y exigir, el derecho al sufragio de las mujeres. Fue detenida y encarcelada en 1873 por intentar votar, entonces, ante la corte, denunció la aristocracia la odiosa oligarquía del sexo, en la cual, se convierte a los padres, los hermanos, los maridos y los hijos varones, en oligarcas sobre las madres, las hermanas, las esposas y las hijas, en cada uno de los hogares, estableciendo que todos los hombres son soberanos y todas las mujeres súbditas, acarreando por ello, disensión, discordia y rebeldía en cada uno de los hogares de la unión americana. En síntesis, preguntaba al juez, “¿si las mujeres eran personas”?.  
Shirley Chisholm, la primera congresista afroamericana en los Estados Unidos y precandidata presidencial, dijo en 1969, ante el pleno del congreso de los Estados Unidos, que muy a menudo había sido discriminada, más por ser mujer, que por ser “negra”.  Denunció como una mujer que se licenciaba de la universidad y buscaba empleo, se tenía que enfrentar a un montón de experiencias frustrantes e incluso humillantes. Que era aceptable para la sociedad estadounidense, que las mujeres fueran secretarias, bibliotecarias, maestras de escuela; pero lo que no era aceptable, era que las mujeres, fueran directoras, gestoras medicas, abogadas y miembros del Congreso; dijo, que no existía tal igualdad de la ley y que  las “mujeres no necesitan protección que tampoco necesitan los hombres”, “el hecho de que un sexo necesite más protección que otro es un mito de supremacía masculina y resulta tan ridículo y despreciable como el mito de la supremacía blanca”.
Para el Partido Humanista, la mujer es un ser humano, con igualdad de derechos y obligaciones, que no solamente deben quedar plasmados en la Constitución y en las leyes, sino que éstos, deben ser reales y efectivos.  Por ello, es importante, respetar, proteger, promover y garantizar, bajo el principio de igualdad y no discriminación, el derecho de las mujeres que habitan y transitan en el Estado de México.
Sin embargo, lamentablemente el caso mexicano, la igualdad de sexos y la práctica de discriminar a la mujer no han cesado. No fue suficiente que entre los instrumentos jurídicos internacionales, ratificados por el Estado mexicano, se encuentre la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación sobre la Mujer; sino que lamentablemente,  la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ha sentado diversas jurisprudenciales, a causa de las violaciones de los derechos humanos cometidos por el Estado mexicano, en  contra de las mujeres. Es el caso de Inés Fernández Ortega, o González y otras (“Campo Algodonero” vs México),
 La violencia contra la mujer no sólo constituye una violencia de los derechos humanos, sino que es una ofensa a la dignidad humana que trasciende todos los sectores de la sociedad y afecta negativamente sus propias bases. La Corte Interamericana de Derechos Humanos también investigo las violaciones a los derechos humanos de las mujeres, en el caso de Ciudad Juárez,  en donde se determinó que de 1993 al 2005, habían fallecido (victimas de la violencia), al menos 379 mujeres, en situaciones en las cuales la autoridad, no había realizado las investigaciones ni las aclaraciones correspondientes.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 4, reconoce la igualdad de los sexos; de igual modo, siguiendo los lineamientos de la Convención Belém do Para, en el Estado de México, se aprobó en los años 2008 y 2010, la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, así como la Ley de Igualdad de Trato de Oportunidades entre Mujeres y Hombres del Estado de México, respectivamente; sin embargo, lamentablemente la violencia contra la mujer mexiquense, no ha cesado.
Diversas organizaciones civiles, han denunciado del año 2005 al primer semestre del año 2014, la muerte en Ecatepec de por lo menos 1, 500 mujeres.  La campaña realizada por “Alerta Ciudadana de Violencia de Género” realizada por el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, denunció en julio del 2014, la muerte de 110 mujeres. Por otra parte, la ONG “Solidaridad con las Familias”, denunció también que en los últimos 14 años, han desaparecido del Estado de México la cantidad de 1,090 mujeres, de las cuales 60 de ellas, fueron en el municipio de Ecatepec. Los números por lo tanto, son superiores a los que existieron en Ciudad Juárez Chihuahua, pues durante el periodo del 2005 al 2011, existieron en la entidad, 7, 745 feminicidios. Colocándose el Estado de México, en un no honroso primer lugar, de violaciones a los derechos humanos de las mujeres.
En algunos casos, los expedientes de las denuncias penales llegan “a perderse”, por otra parte, no obstante que se tienen detectados los lugares donde las “niñas y jovencitas son secuestradas”, como es el caso de un tramo de la carretera Lecheria-Texcoco, vialidad que separa Ecatepec de Tecamac, las autoridades ni siquiera instalan luminarias o mandan patrullas para disuadir dichos ilícitos, tal como en su momento lo denunciara el Semanario Proceso el 10 de julio del 2014.
El pueblo de Chiconautla, sucedió que la madre de Jessica, cuando acudió a la Procuraduría General de Justicia a denunciar, la violación de su hija de nombre Jessica, el Agente del Ministerio Público y los policías, le pidieron dos mil pesos para “apresurar los trámites”, cantidad que al no haber pagado, trajo como consecuencia, que Jessica fuera después asesinada.    
Así pues, el Estado de México, es la quinta entidad federativa de toda la Republica mexicana, que percibe el fenómeno delictivo, sólo por debajo del Distrito Federal, Baja California, Sonora y Chihuahua. La estadística al menos, en materia de
Las mujeres, no solamente se estima, efectúan dos terceras partes del trabajo en el mundo; o que producen entre el 60 y el 80% de alimentos en regiones como el África y el Asia; se estima a nivel nacional, que el 43% de las mujeres, se encuentra entre la población económicamente activa. Desapareció pues la época en que la mujer sólo realizaba actividades domesticas en el hogar, hoy en día, su ingreso al mercado laboral, es indiscutible. Sin embargo, no debe pasarse por alto, que parte del trabajo que realizan las mujeres, es en el hogar y que este, no se encuentra remunerado. Aunado a que muchas mujeres, no tienen garantizado un plan de retiro para cuando se retiren de su vida productiva.
En el caso del Estado de México, son mas mujeres que hombres, una población de más de 7.8 millones de mujeres, frente a 7.4 millones de hombres; y sin embargo, en el Estado de México, son mas los gobernantes hombres. Tan sólo la representación de las mujeres en el Congreso del Estado de México es prácticamente nula, el 83% de los diputados son hombres, frente al 17% que son mujeres. El Congreso de la Unión tiene una cifra del 77% - 23% respectivamente.
En lo referente a la administración pública, los servidores públicos hombres, son notoriamente en mayor porcentaje, que las mujeres. En Tlalnepantla por ejemplo, el 70% de los servidores públicos son hombres, frente al 30% que son mujeres;  
Las mujeres en el Estado de México sostienen  848 mil familias, una de cada cinco familias mexiquenses, es sostenido por una mujer. Pero no solamente ese es un dato relevante, se tiene que al menos cuatro de cada diez hogares encabezados por una mujer, están formados solamente por adultos o por adultos mayores. Es decir, existen mujeres (de la “tercera edad”), que sostienen a una familia. Cantidad que supera en más del doble, al género masculino.  
La fuente de ingresos, información proporcionada a nivel nacional por la Encuesta Nacional de Ocupación  y Empleo, realizada por el INEGI en el año 2012, nos dice que el Estado de México, es la sexta entidad federativa de toda la República Mexicana, donde mayor se discrimina a la mujer laboralmente.
Asimismo, dicha encuesta también arrojo que al menos, el 52% de las familias con jefatura de una mujer, dependen de una sola fuente de ingresos, que por deducción, proviene de una mujer. Lo anterior significa, que la mujer es trabajadora y aporta al hogar, no solamente ingresos económicos, sino también las actividades domesticas al hogar que por costumbre o inercia, ha desempeñado. Con estos datos, sorprende que el promedio de horas trabajadas por las mujeres, supera al de los hombres, en todos los rangos de edades. Por ejemplo, la población juvenil femenil de 14 a 29 años, las mujeres trabajan 58.7 horas semanales, frente a 47.8 horas de los hombres; la población adulta de 30 a 59 años de edad, las mujeres laboran a la semana 63.8 horas frente a 51.5 horas de los hombres; mientras que en el caso de adultos mayores a 60 años, las mujeres trabajan 55.3 horas, frente a las 44.8 horas de los hombres; la pregunta es: ¿Los hombres descansan más que las mujeres, o bien, las mujeres trabajan más que los hombres?.  Lo cierto es, que las mujeres cumplen una doble jornada llegando a tener jornadas diarias de trabajo de 12 horas, frente a las 8 que tienen los hombres. Lo que resulta aún peor, es que parte de esas jornadas que realizan las mujeres, no son remuneradas, aunado a que el trabajo de las mujeres, en algunos casos además de ser mal pagado, es sujeta constante a discriminación.
El comercio es la actividad remuneradora, donde las mujeres ejercen mayor influencia, aun más que los hombres; otras actividades como los negocios de restaurantes, servicios de alojamiento, la industria manufacturera o los servicios sociales, también son desempeñadas en su mayoría por las mujeres. Algunos trabajos específicos como el doméstico remunerado, nueve de cada diez empleados son mujeres,  las condiciones salariales de los hombres son mejores, pues las percepciones que reciben las mujeres son inferiores a dos salarios mínimos.
Las mujeres desempeñan trabajo no remunerado, por ejemplo la mayoría de ellos se dedica al cuidado de niños, enfermos y ancianos; a los quehaceres domésticos y a prestar servicios gratuitos a la comunidad; así pues, las mujeres desarrollan un rol altruista a favor de la familia y de la comunidad; principios que deben estimularse en los hombres, más dedicados estos a la autoconstrucción de la vivienda y al mantenimiento de la vivienda.
Respecto a la seguridad social, en lo concerniente al derecho a percibir una pensión por concepto de jubilación por retiro, cesantía o edad avanzada, los porcentajes también son desiguales; el 50.1% de las mujeres que trabajan, no cuentan con AFORE.  
En lo que refiere al ejercicio de los derechos civiles, la propiedad de los hombres jefes de familia, respecto a  la vivienda en donde se encuentra su hogar, corresponde a éste, la cual, en un porcentaje mínimo, el 0.8%, es compartida con su pareja. En oposición a ello, las mujeres no gozan en igualdad de este derecho de propiedad, pues las mujeres madres de familia, son dueñas de la vivienda que habitan, en un 42.3% y en un gran porcentaje, del 41.5%, la comparten con su pareja.  Es decir, el hombre es dueño de la casa que habita con su pareja la mujer y pocas veces, comparte la propiedad con ésta; mientras que para el caso de la mujer, a veces decide ser la única dueña de su casa o bien, decide compartir su propiedad con su pareja el hombre.  Por ende, no existe reciprocidad o la misma solidaridad en ambos sexos. Un hombre accede más al derecho de propiedad que una mujer.
En lo que se refiere a la discriminación de la mujer en el trabajo es innegable. Son más ellas, que ellos, los que no tienen prestaciones de seguridad social; la discriminación, es por lo tanto, notoria.
Para el Partido Humanista, la mujer es y será siempre, un ser humano. El eje central, sobre el que girará la política humanista en el Estado de México. Por ello resulta fundamental, apoyar legislativamente y generar, en el ámbito de sus atribuciones, aquellas políticas públicas necesarias, para el empoderamiento de las mujeres.
Así pues, la concepción de igualdad entre ambos géneros, no es suficiente un enfoque jurídico, sino se requiere que la mujer tenga las mismas oportunidades desde el primer momento y que disponga de un entorno que le permita conseguir la igualdad de resultados. Del mismo modo, tampoco es suficiente, garantizar a la mujer un trato idéntico al del hombre, pues también debe tomarse en cuenta las diferencias biológicas que hay entre una mujer y un hombre, así como las diferencias que la sociedad y la cultura han creado. En ciertas circunstancias resulta necesario que haya un trato no idéntico de mujeres y hombres para equilibrar esas diferencias.
El Partido Humanista en el Estado de México, propone:
1.     Realizar estudios e investigaciones, con el fin de poder diagnosticar, la situación que guardan los derechos humanos de las mujeres mexiquenses.
2.     Hacer una campaña en los medios de comunicación social, la cual tenga como objeto, concientizar al hombre de la importancia de realizar actividades domesticas, desde el tendido de una cama, el lavado, el planchado, el aseo, hasta llegar a la igualdad de roles en el hogar.}
3.     Aprovechar la habilidad de las mujeres y su inserción mayoritaria en la actividad económica del comercio, a través de Incentivar microcréditos a la población femenina, para incorporarla al mercado laboral remunerado.
4.     Establecer mecanismos de rendición de cuentas y evaluación en la administración pública estatal y municipal, tendiente a valorar, la transversalización de la perspectiva de género.
5.     Valorar el marco de atribuciones del Consejo Estatal de la Mujer y Bienestar Social, toda vez que dicha entidad, recibe un presupuesto público anual de 2 mil 56 millones de pesos; por lo que su trabajo, en pro de reducir la brecha entre géneros, debe ser la misma valorada.
6.     Promover en el proceso presupuestal del Estado de México, programas de “Igualdad de Género”, con el fin de obligar a las dependencias y municipios, a etiquetar recursos destinado al impulso de políticas, programas y acciones afirmativas para las mujeres, con el fin de disminuir las brechas de desigualdad respecto de los hombres.
7.     Promover la cultura de la denuncia de la violencia intrafamiliar y la participación de las diversas policías que funcionan en el Estado; por lo cual, deberá promoverse que el Consejo Estatal de la Mujer y Bienestar, celebre convenios de participación con la Procuraduría General de Justicia, la Comisión Estatal de Seguridad Ciudadana, así como cada una de los 125 municipios que conforman a la Entidad.
8.     Requerir la rendición de cuentas de la Secretaría de Educación, respecto a la violencia de género que puedan sufrir los hombres y mujeres en las escuelas, tales como el hostigamiento, acoso sexual, violación o alguna otra forma de violencia por razones de género. En razón a ello, debe de verificarse, que las escuelas, no callen la condición que guardan, a fin de garantizar que las mismas, puedan ser sitios sin violencia.
9. Ofrecer servicios de bolsa de trabajo y capacitación para el empleo, a las mujeres, en cada uno de los Municipios del Estado.
10. Promover en la Secretaría de Trabajo, el Programa Especial de Atención a Mujeres Trabajadoras, enfocado a realizar acciones que desestimen la discriminación social, laboral y sexual que sufren las mujeres trabajadoras, al recuperar sus derechos civiles, humanos, laborales, económicos y sociales, en el sentido del respeto a la integridad física, psíquica y moral; gozar de igualdad de protección ante la ley; adquirir, administrar y heredar bienes; tener una vida libre de violencia y discriminación; trabajo igual, salario igual; gozar de un ambiente de trabajo sano y libre de riesgos; respeto a poder embarazarse y conservar su fuente de trabajo y acceso a un empleo; gozar de la Seguridad Social; igualdad en la esfera de la educación, acceso a los programas de educación permanente, incluidos los programas de alfabetización.
11. Establecer previsiones contra la discriminación de las mujeres trabajadoras, en especial indígenas (empleadas del hogar), asalariadas y no asalariadas (artesanas), mediante las cuales se exija un trato respetuoso, condiciones laborales adecuadas y una retribución justa (a trabajo igual, salario igual).
12. Promover una campaña permanente para establecer relaciones libres de violencia entre niños y niñas a través de la impartición de talleres en escuelas, centros comunitarios, espacios públicos, etc.
13. Apoyar las políticas publicas necesarias, en la generación de empleos, reducción de brecha salarial, para reconocer y apoyar, a las mujeres que cumplen la doble tarea de responsables (totales o parciales) de familia y agente de las actividades económicas para satisfacer sus necesidades.
14. Iniciar el debate respecto a los derechos laborales de las mujeres dedicadas al comercio sexual, dejando sin efectos cualquier marco jurídico discriminatorio y con un enfoque integral de derechos humanos.
15. Valorar la eficacia y en su caso, la ampliación de programas de servicios de transporte público, exclusivamente a mujeres; con el fin de prevenir y atender la violencia sexual contra mujeres.
16. Establecer protocolos de violencia de denuncia de violencia contra las mujeres, a fin de que cada autoridad pueda en el ámbito de sus atribuciones, actuar de manera eficaz y funcional. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario