Partido Humanista

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miércoles, 11 de febrero de 2015

POLÍTICA HUMANISTA DE NUEVA ARQUITECTURA CONSTITUCIONAL. PROPONER LA CREACIÓN DEL "ESTADO DE NEZAHUALCOYOTL"

¡México es una Federación¡. Una forma de gobierno en la cual existe un poder central, el cual coexiste con varios poderes periféricos.
En una federación, el “poder central” unifica a los “poderes locales”; el centro, llamado “federación”, tiene atribuciones que le son exclusivas, las cuales al no señalarse expresamente, dichas atribuciones le son conferidos a los “poderes periféricos”. Así pues, los ciudadanos de una Federación, son a su vez ciudadanos de una nación, pero también, son ciudadanos de la entidad federativa a la que pertenecen.
En ese tenor, el nombre oficial de nuestro país, de nuestra Federación, es Estados Unidos Mexicanos, no México como patronímicamente acostumbramos decir; así pues, nuestra nación, durante el inicio de su independencia debatió constantemente, si la mejor forma de gobierno era la monarquía o la república, si el centralismo o la federación; eso le costo cuartelazos militares, guerras civiles y una que otra guerra o invasión de otras naciones, como lo fue Francia y Estados Unidos; finalmente, después de cuarenta años de pugna y de una inestabilidad política que nos costo perder la mitad del territorio nacional, fue que en la época de Benito Juárez, cuando se resolvió esa controversia de la forma de gobierno. México pues, sería para siempre, una federación.
La Federación mexicana quedo plasmada en el congreso constituyente de 1824, 1857 y 1917, fue en la Ley Fundamental, que se estableció que México tuviera un gobierno federal y no un gobierno centralista;  marco la posibilidad también, de que en la República Mexicana, se erigiera el numero de entidades federativas que resultaren necesarias, como la soberanía popular así lo decidiera.
Fue así que en 1917 se reconoció al Estado de Nayarit; para el año de 1952 el Estado de Baja California, en 1974 los Territorios de Baja California Sur y Quintana Roo se convirtieron en Estados; la discusión política actual radica, si el Distrito Federal puede convertirse en un Estado más de la federación; al día de la fecha pareciera que esa es una de las tantas promesas incumplidas de la reforma política de la Ciudad de México; sin embargo, derivado que en dicha entidad se discute la posibilidad de convertirse en un Estado más de la federación, porque no entonces pensar, que los mexiquenses del “lado norte” del Estado,  pudieran generar también su propio debate, respecto a la posibilidad de separarse de la región que encabeza Toluca y conformar, con la región del Valle de Cuautitlán-Amecameca, el Estado treinta y dos; antes de que se nos adelante el Distrito Federal.
El nuevo Estado podía llamarse Nezahualcóyotl, en honor a quien fuera gobernante de Texcoco desde antes de la llegada de los españoles.
Su capital podría ser “Ciudad Nezahualcoyotl” o inclusive “Ecatepec de Morelos”; fuera el municipio que fuera, lo cierto es, que en el caso de esos dos municipios, solo por si solos, la cantidad de habitantes, los recursos públicos que recauda, así como la riqueza que estos generan, superan a muchos estados de la federación. Tan solo, si uniéramos Ecatepec y Nezahualcoyotl es una sola Entidad Federativa, superaría esta a los Estados de Aguascalientes, Baja California Sur, Campeche, Colima, Nayarit, Tlaxcala y Yucatán.  
ENTIDAD
PRESUPUESTO PÚBLICO (millones de pesos)*
Municipios de Nezahualcoyotl-Ecatepec
5,977
Estado de Aguascalientes
4,221
Estado de Baja California Sur
3,481
Estado de Campeche
4,423
Estado de Colima
1,907
Estado de Nayarit
3,917
Estado de Tlaxcala
3,118
Estado de Yucatán
3,279
·         Información INEGI correspondiente al año 2012.
¡En verdad que no es una incongruencia¡.
El Estado, la nación, la población de un país, no es estática, evoluciona y esta en un constante cambio; las cosas no permanecen para siempre, inmóviles y eternas, diría el filosofo Heráclito, las cosas están en constante cambio, es algo muy simple, “el fluir de la realidad”; los constituyentes de 1856-1857, habitaron en un país no superior a los 8 millones de habitantes; sesenta años después, los Constituyentes de 1916-1917, legislaron la Constitución de un país de una población de apenas 13 millones de habitantes. Hoy en día, el país tiene más de 112 millones de habitantes.
Suena entonces lógico, que el marco federal mexicano tiene que revisarse. No es algo descabellado, es mera y elemental lógica. La población del año 2015, no puede estar sujeta, a la arquitectura política-jurídica y territorial, del año de 1917.
En 1917, fecha en que se promulgó la Constitución, el país  tenía veintiséis entidades federativas. A casi 100 años de nuestra ley fundamental vigente, la República Mexicana tiene treinta y un Estados. Esto significa que la población creció casi nueve veces; mientras que los Estados de nuestra Federación, no pudieron ni siquiera duplicarse.  
¿Qué ventajas reporta la conformación del Estado de Nezahualcoyotl?, claro pudiera aparecer la mordaz critica de “mas burocracia”, “mas curules”, “más políticos”, “más corrupción”; ¿para que otro Estado?.   
El problema no es crear otro Estado con las consecuencias políticas que ello implicara, el problema que enfrentan los mexiquenses, como los mexicanos en cualquier región del país, es la falta de representación política. Los ciudadanos de este país, de este Estado, de este Municipio, no nos sentimos representados por nuestros gobernantes, senadores, diputados y ayuntamientos; nos escandalizamos de sus altos salarios, de la administración pública o el congreso. En vez de sentir lo que deberían ser, de admirar y respetar a nuestros poderes públicos constituidos, en lo que son, instituciones públicas hechos por y para el pueblo, producto de un proceso racional de la evolución humana (como diría Max Weber); los vemos como lo que parecen ser, una oligarquía parasita, improductiva, vividora del presupuesto público,  que ocupan y usufructúan inmuebles y vehículos ostentosos, simples y viles títeres de los intereses fácticos, personas ajenas a los problemas que nos aquejan. Personas que finalmente, con el poder político, jurídico, económico y burocrático, terminan por perder la cabeza y volverse locas, al grado de amasar fortunas sin producir ni generar riqueza a sus prójimos, de convertirse en verdaderos caligulas o nerones, príncipes absolutistas, narcisistas, simples vedetts para congraciar al teleauditorio.   
El crecimiento de la población, ha hecho que la profesión política se denigre, se transforme de haber sido una actividad altruista, en un oficio de malvivientes, corruptos y demagogos. Es importante para el Partido Humanista, reivindicar el ideal democrático, retomar la asamblea pública, el sueño griego que alguna vez describiera Herodoto, del que tanto hablara Platón y escribiera Aristóteles; pensar en la cosa pública, hacer de la magistratura un honor, llegar al día, que la persona que ocupe un curul o un puesto público, lo haga a titulo de honorario, sin que haya percepción económica alguna, al más estilo suizo o nórdico, enaltecer pues, la política, como la profesión más altruista de todas.
Y por eso es importante la democracia, sobre todo la representación; hacer que los cargos públicos sean accesibles para todos, sin que exista en la realidad fáctica, la condición económica de tener dinero o gente a su servicio, sometida en base a un interés de carácter clientelar.
El día que hagamos los puestos públicos como lo que son, cargos dignos y honorables, entonces, los malvivientes de la política podrán mostrar a la opinión pública, su verdadera cara siniestra.
Y es por eso, que el Partido Humanista propone iniciar este proceso de democratización en el Estado de México; disminuyendo el tamaño del poder, al servicio de los poderes fácticos (los monopolios empresariales o la delincuencia organizada), para finalmente dárselos a sus verdaderos dueños,  los ciudadanos. Y la mejor manera de hacerlo, es “achicando” el Estado, no en esa visión neoliberal de Miltón Friedman de reducir al Estado, al grado “anarquista” de desaparecerlo, no se trata de desaparecer al gobierno o hacer este, en mero instrumento legitimador de las decisiones fácticas de una pequeña oligarquía dominante; se trata de “achicar al Estado” en cuanto a la proximidad que debe tener este, del ciudadano común, respecto a la persona que es su Regidor, su Sindico, su Alcalde, su Diputado, su Senador, su Gobernador, su Presidente.
Y para que pueda ocurrir esto, el Partido Humanista propone iniciar el debate político de construir una nueva arquitectura política constitucional, acorde a las necesidades del siglo XXI.
Iniciando primero, en el Estado de México.
Con los mismos recursos que se disponen, sin aumentar impuestos, simplemente redistribuirlos en forma proporcional y racional, hacer que los ayuntamientos de Amecameca, Cuautitlan, Chalco, Chicolapan, Chinconcuac, Chimalhuacán, Coacalco, Ecatepec, Ixtapaluca, Nezahualcoyotl, Nextlalpan, Ozumba, La Paz, Tecamac, Teotihuacán, Texcoco Tultitlán, Tultepec, logren todos ellos unificarse para conformar el “Estado de Nezahualcoyotl”.
El artículo 73 fracción III de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, prevé la posibilidad de que la federación mexicana, pueda conformar nuevos Estados, dentro los límites de los existentes.
Para ello, se requiere, que la fracción o fracciones que pidan erigirse en territorios, tengan una población superior a los 120 mil habitantes, requisito ampliamente superado, con la sola población de Ecatepec o de Nezahualcoyotl, que supera entre estos dos municipios, a 2 millones 700 mil habitantes.
Otro requisito es acreditar que el nuevo Estado, tenga los elementos bastantes para proveer su existencia política, requisito notoriamente superado. Pues si partimos de la hacienda pública respecto a la suma de las finanzas públicas de todos esos municipios, supera la cantidad de más de 16 mil millones de pesos, monto que supera a la de cualquier Entidad Federativa de la República Mexicana, con excepción de Chiapas, Jalisco, Nuevo León y Veracruz; tal como se muestra en el siguiente cuadro comparativo.  
Municipio
Finanzas públicas. (Miles de millones de Pesos)*
Amecameca
138,137
Cuautittlan
541,251
Chalco
680,723
Chicoloapan
305,444
Chinconcuac
94,600
Chilmahuacan
1,455,897
Coacalco
748,497
Ecatepec
3,269,846
Ixtapaluca
1,167,589
Nezahualcoyotl
2,707,017
Nextlalpan
87,769
Ozumba
94,662
La Paz
542,738
Tecamac
1,093,987
Teotihuacán
167,567
Texcoco
763,548
Tultitlan
1,054,994
Tultepec
347,721
Valle de Chalco Solidaridad
861,816
Total
16,123,803
·  Información INEGI 2010


   
    Entidad Federativa
Finanzas publicas (Miles de millones de pesos)*
Aguascalientes
4,221
Baja California
10,136
Baja Californai Sur
3,481
Campeche
4,423
Coahuila
8,349
Chiapas
17,049,677
Chihuahua
7,774
Durango
5,139
Guanajuato
14,748
Guerrero
5,695
Hidalgo
6,431
Jalisco
21,583,577
Michoacán
11,274
Morelos
5,688
Nayarit
3,917
Nuevo León
16,197,205
Oaxaca
11,867
Puebla
6,986
Queretaro
7,737
Quintana Roo
5,577
San Luis Potosi
7,343
Sinaloa
9,297
Sonora
10,395
Tabasco
6,618
Tamaulipas
5,290
Tlaxcala
3,118
Veracruz
21,214,186
Yucatán
3,279
Zacatecas
5,790
    * Datos del INEGI
Una vez comprobada esta información, la solicitud deberá promoverse ante el Congreso de la Unión, a efecto de que la misma, cite a la Legislatura del Estado de México para que manifieste lo conducente. Debiéndose recabar también la opinión del Presidente de la República.
Hecho lo anterior, el reconocimiento de una nueva entidad federativa deberá contar con la aprobación de por lo menos dos terceras partes de lo diputados y senadores; más aparte la mayoría de las legislaturas de los Estados.
Con lo antes expuesto, es de concluirse lo siguiente.
Primero.- Los municipios de la zona norte del Estado de México, cumplen notoriamente los requisitos señalados en los numerales 1 y 2 del artículo 73 fracción III de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Segundo.- De aprobarse la creación del Estado de Nezahualcoyotl, los recursos que administra el Estado de México, en dicha región, deberán ser transferidos al nuevo Estado.
Tercero.- “Achicar el Estado”, es simplemente hacerlo más próximo e inmediato a los ciudadanos. Pues entre más pequeño sea el Estado y por ende, los municipios también, se pierde esa distancia que existe hoy en día, entre gobierno y ciudadanía.
Cuarto.- Un gobierno chico y más próximo a la comunidad, es más cercano y sensible al sentir ciudadano, pues conoce sus necesidades, cortando las “cadenas de mando” verticales y horizontales, que pueden existir entre la burocracia y al ciudadanía.
Bien vale la pena, discutir esta posibilidad.
Finalmente, para eso es la política.

Pues para eso esta, el Partido Humanista

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